El Rol Vital de la Biodiversidad en el Ciclo Hidrológico de las Sabanas de la Orinoquia Colombiana
- Arturo Cortés -
- 25 ago 2023
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 4 nov 2023

Tradicionalmente, hemos concebido el ciclo hidrológico como una interacción de procesos químicos y físicos: evaporación, condensación y precipitación. Sin embargo, hemos pasado por alto la importancia crucial de la biodiversidad en este proceso, uno de los más esenciales para la vida en nuestro planeta.

La cuenca del Orinoco, la tercera más grande del mundo, no solo provee agua a más de 10 millones de personas, sino que también abastece a la ciudad más grande de Colombia, Bogotá D.C. Sin embargo, la travesía del agua desde el Atlántico hasta los Andes, un viaje de más de 2000 km, nos revela un papel esencial de la biodiversidad en este proceso.

El agua, que comienza su viaje evaporándose en el océano, viaja impulsada por los vientos y se eleva sobre los majestuosos Andes Orientales. Allí, se condensa y cae en forma de gotas de agua en ecosistemas de páramo, como Chingaza o Sumapaz, que alberga el área de páramos más extensa del planeta. La vegetación, incluyendo pastizales, frailejones y bosques andinos, juega un papel crucial al atrapar gota a gota el agua, almacenándola en el suelo. El exceso de agua fluye hacia la superficie y desciende hacia las tierras bajas. Sin embargo, estas coberturas boscosas dependen de la polinización y dispersión de sus semillas, un rol desempeñado por insectos, aves y murciélagos.

Los ríos andinos, como el Arauca, Casanare y Meta, transportan millones de toneladas de sedimentos que enriquecen las aguas y sabanas nativas de la Orinoquia. Este enriquecimiento genera una explosión de vida y crea hábitats para una amplia gama de especies emblemáticas, incluyendo grandes bagres, cocodrilos del Orinoco, delfines de río, jaguares y tapires, entre otros. Además, estos ríos conectan los ecosistemas de los Andes, la Orinoquia y el área de los Guayaneses, convirtiéndose en uno de los principales corredores biológicos del país.

Comprender el papel fundamental de la biodiversidad en los ciclos vitales, como el ciclo del agua, es de suma importancia. Su contribución al equilibrio de los sistemas del planeta es indiscutible. En la Semana Mundial del Agua, invitamos a todos a celebrar la vida y a proteger de la fauna llanera, cuya existencia es fundamental para la construcción de medidas de adaptación al cambio global y para el mantenimiento de nuestro gran humedal, la Orinoquia.






Comentarios